¡¡Amarga lección…!!

*Que se les reinvertirá los aspirantes de hoy que serán los derrotados del mañana…

*Basta ya de oportunistas y conquistadores aldeanos que solamente brindan sinsabores…

*Deberían de agradecer a los jodidos que estás disfrutando de un jugoso sueldo…

“De los políticos farsantes no esperes sentimientos verdaderos”

Alfonso Mora Chama

    Qué incongruencia de nuestra política y claro, de nuestros políticos que, unos consiguen el poder  por la mano amiga del poderoso y otros realizando una campaña buscando el voto prometiendo a los pobres lo que jamás podrán cumplirles…y decimos que es una incongruencia porque piden el apoyo para contar con un envidiable y jugoso sueldo, mientras que el pobre campesino y colono, sobre todo, continúan igual de jodidos, o peores…

  Lo del COVID19 nos está enseñando políticamente hablando que contamos con la escoria en los Congresos Federales y Estatales, ante la apatía y la indiferencia de los integrantes, si acaso, migajas destinadas a combatir este padecimiento mundial y no es algo extraordinario…los del Congreso de la Unión más interesados en su reelección que en su interés por el coronavirus, en la Legislatura veracruzana los de Morena, se dice, donarán un mes de suelo para el combate a este mal…

   Y es todo.

   Un amigo me preguntaba ¿ por qué ese cambio, esa transformación de los políticos cuando consiguen el poder? Le dije que no cambian, solamente encuentran otra manera de vivir, y bien y una nueva forma de mentir…se convierten en lo peor de nuestra sociedad y enemigos del pueblo.

   Deben preguntarse y en ocasiones lo vemos en las redes sociales…¿dónde están esos candidatos que ganaron y están cobrando abultados sueldos, que no acuden a ayudar a su gente, en su distrito, en sus comunidades principalmente?

   Nos los vemos, no los sentimos, es el clamor ciudadano.

   Porque ellos, los farsantes e impostores de la política pierden el sentido de una sola palabra: dignidad. Cuando ellos incluyendo a todos, bien senadores, legisladores, alcaldes, regidores, síndicos y lambiscones, se comporten como ciudadanos, todo cambiaría, todo sería diferente. Dejan sentimientos y son insensibles al dolor del pueblo.

   Es cuando llegará la respuesta ciudadana ante esta indiferencia de los políticos todos. ¿ Se atreverán – los de la reelección – a regresar a sus distritos, a tocar puertas, al apapacho y la promesa, con la despensa y las láminas solicitando nuevamente el voto?

   Lo harán, claro que lo harán.

  Pierden la vergüenza y lo peor…la madre.

    Preferible que de ellos, de los falsos, mejor la distancia…y regresarán – no lo robado, eso jamás – pero encontrarán una comedia con la sala vacía y conste que algunos ciudadanos tomarán venganza en la hora de decidir su voto, o no lo harán para nadie; otros intentarán perdonar porque el mexicano es débil, aparentemente, aceptará lo que le lleven…pero los más inteligentes sencillamente ignorarán a los candidatos, en este cercana intermedia del 2021…si el COVID 19 lo permite.

Su riqueza insolente, aberrante e injuriosa, no servirá para obtener votos, si en estos momentos pudiendo utilizarla para apoyar los programas contra el coronavirus, no lo hacen, después con el coraje y la venganza ciudadana, no logrará nada. Y órale, los hemos escuchado vanidosa y equivocadamente decir que el pueblo los ama, que los aplaude…y los admira.

   Son políticos simpáticos, ocurrentes y tontos pero muy diferente a ser amados, al menos estimados. Pero con el poder han encontrado con facilidad la adulación, el vasallaje y la cortesanía…y se lo creen estos señores del poder, diputados y alcaldes, cercanos aspirantes, señoritos de café y comparsas de tertulias…valen eso…nada.

   Esta indiferencia con su pueblo, con sus distritos y sus municipios, tendrá un costoso resultado en las próximas elecciones intermedias, no pueden esperar aplausos y besos, música y abrazos los ahora aspirantes y reelectos, sería absurdo y quimérico si consideran que tendrán aceptación si en estos momentos no aparecen con el pueblo, quedando la duda o la aplicación drástica y venidera:

Lo que te pesa…húndelo