Los ventiladores, el escándalo que viene

No presidente, no son los bots los que están devirtuando ese compromiso de campaña que es la 4ª Transformación, cometer actos de corrupción en los tiempos de una emergencia de salud, no se puede calificar de otra forma qué de acto criminal por la pandemia que causado miles de víctimas en el mundo, también en nuestro país.

Quién iba a pesar que los ventiladores, esos mecanismos que sirven para oxigenar a las personas que están en estado crítico por el contagio del coronavirus, serían motivo para negocios ilícitos de funcionarios deshonestos y empresarios voraces. La compra de esos ventiladores tendrá que aclararse porque las evidencias apuntan al un escándalo de proporciones inimaginables.

La disposición constitucional que permite realizar compras gubernamentales por asignación directa, ha despertado la ambición de algunos funcionarios del gobierno de la 4ª Tranformación, que tiene como propósito fundamental el combate a la corrupción, lo que podría derrumbarse una vez que pase la crisis.

Hoy es asunto no es por decisiones que afectan intereses, hoy es porque hay evidencias que en la compra de los ventiladores hubo corrupción. Esta el caso de la empresa de León Manuel Bartlett Álvarez que vendió 20 aparatos al Seguro Social con un sobreprecio de 1.5 millones de pesos cada uno. De acuerdo con el portal Compranet del gobierno federal, el precio de mercado de esos insumos para las Unidades de Terapia Intensiva es de 650.000 pesos; el precio de los competidores 880.000, pesos; mientras que el del ventilador Bartlett fue de 1.55 millones de pesos y los que compró el gobierno de la Ciudad de México de 2.68 millones de pesos.

Ayer la doctora Sheinbaum suspendió la compra de 200 respiradores, no se sabe sí fueron los que el hijo de Bartlett comparó, con el costo de los de su empresa, pero el caso es que una evidencia más de que esas compras están viciadas para lo cual se debe ordenar, de inmediato una investigación.
De lo contrario el presidente, López Obrador tendrá que guardar el pañuelo blanco que ondea en las mañaneras para asegurar que en México se acabó la corrupción. Rescatar la credibilidad en la transformación prometida, no será cosa fácil sólo que los funcionarios su gobierno, que resulten responsables, pasen a formar parte de los inquilinos de alguno de los reclusorios de la Ciudad de México, o del temible Penal del Altiplano. Irma Erendira Sandoval tiene en sus manos el primer gran desafío, ojala no vaya a salir con una virgilada, como la de la Casa Blanca. Por lo pronto ya está en su esctritorio el caso Bartlett.

******

Porfirio Muñoz Ledo publicó ayer por la mañana en su cuenta de twitter lo siguiente: “El Imperio de la corrupción se instaló en la pandemia; hay evidencia del trafique con los insumos escenciales para atacar el COVID-19”. Sin embargo horas después desapareció de las redes, ¿qué lo hizo recular?¿Le jalaron las orejas?… Tres factores hacen pensar que el ingreso de divisas al final del año no será para festejar como lo hizo el presidente en la mañanera de este martes: uno.- muchos compatriotas que envían dólares a sus familiares de acá, perdieron sus trabajos, dos.- otros tienen parados sus negocios particulares y tres.- el precio de los granos en el mercado internacional se derrumbó y ¿sabe donde trabajan millares de migrantes: en las piscas.

circuitocerrado@hotmail.con @hotmail.com